Caligrama

Jan Assad Bacha, Damasco, 2003

El proyecto para Damasco partía de la singularidad del Jan Assad Bacha, un caravasar -posada de caravanas- de mediados del siglo XVIII, el mayor de Oriente Medio. Este edificio se caracteriza por una gran claridad estructural y una extraordinaria sobriedad decorativa de gran eficacia plástica que consiste en la alternancia de franjas horizontales de piedra clara con franjas de piedra oscura. El proyecto consistía en trazar en el suelo líneas ondulantes de luz que atravesaban el espacio en diagonal, hechas mediante pequeños recipientes de vidrio, que, llenos de parafina y una mecha, se convertían en lamparillas. Las líneas ondulantes evocaban tanto el fluir del agua, el movimiento de las dunas como el paso de las caravanas. Al mismo tiempo la luz oscilante de las lamparillas transmitía a todo el espacio su elasticidad y su movimiento.