Canon Inverso

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, 1987

La obra está configurada por siete discos de latón de diferentes diámetros, suspendidos del techo, variando las alturas. Cada disco tiene en el centro una pequeña apertura que al principio permanece cerrada por un tapón. Sobre cada disco se vierte cisco de herraj (carbón menudo) hasta que la superficie queda completamente cubierta por un cono de carbón.
Los discos están distribuidos en el espacio formando la constelación de la OSA MAYOR. Se retiran, uno por uno, los tapones de los discos, de manera que se forman siete chorros de carbón menudo, que al caer van depositando siete conos en el suelo, mientras que los conos iniciales se transforman en cráteres.
Tanto sobre el suelo como sobre los discos, las formas son el resultado de la inercia de la caída. El suelo ha actuado como una suerte de espejo y sobre él queda inscrita la figura de la Osa Mayor.