Metal

Fundación Valdecilla. Madrid, 1983

Mercurio, madera, acero, foco.
Se trata de una escultura circular de 3 metros de diámetro, donde un cuerpo de soporte recibe el vertido de mercurio hasta cubrir su superficie con una lámina de metal, cuyo espesor es establecido por la cohesión del mercurio. El metal actúa una vez vertido como una piel que recoge las vibraciones del suelo y del aire y por medio de un foco que las traslada a la pared y así las hace visibles al mostrarse en la elipse luminosa que se va formando en la pared. La instalación de la pieza se hizo el 9 de mayo de 1983, en la Fundación Valdecilla de Madrid y se utilizaron 480 kg de mercurio cedidos para esta ocasión por minas de Almadén y Arrayanes.